sábado, 23 de julio de 2011

El final del Taller en Caracas

Mancha de vino al pie del Annapurna
©Jacqueline Goldberg

Foto: Jon Arnold

Invitamos al poeta a mostrar su libro en construcción.
Trata sobre el Annapurna,
la décima cumbre más elevada de la Tierra,
una de las llamadas ochomiles:
montañas que conocen el límite exacto
del desamparo y los cielos.

El poeta habló sobre alpinistas
que fallecen al descubrir cimas
y vastos abismos.

Habló de muertos abandonados
en el sosiego de su logro.
Sin aliento, sin tumba.

Nos llevó al Annapurna.
Con Google Earth
escalamos los macizos del Himalaya,
sus paredes tenaces,
sus nieves taciturnas.

Y justo cuando volábamos,
rotundos de vértigo,
estalló una botella de vino,
se hizo charco al pie de aquella sesión de orfandad.

La mancha fue recogida,
las palabras ensobradas,
la tarde pospuesta en el foso de la plaza.

Absorbimos, frotamos,
pero el granito durmió
en sanguíneos restos de Malbec.

Así acabó el taller de poesía.
Por la mancha que no lamí,
que no expliqué, que fue de todos y de nadie.

Desde una pecera me humillaron.
La vid me volvió deplorable.

Conté al poeta mi tragedia.
No se sorprendió:
“es que el Annapurna es montaña peligrosa,
todo en ella traiciona, maldice, perece”.

Y su simplísima explicación bastó
para aliviarme y reconocer
—ya para nada—
que existen innumerables productos
capaces de arrasar una sombra rubí:
agua y bórax,
vino blanco,
limón,
sal de mesa,
químicos baratos,
agua y jabón.

Pero igual me echaron,
mis honorarios fueron retenidos
para limpiar culpas y rocas plutónicas.

Una funcionaria me sobó las mejillas
mientras decía que el Presidente
es más terrible que un suelo enrojecido.

Lo sé. No me lo digan.
Todo tiene su final,
la poesía no basta.


LA REALIDAD
El correo que solicitaba autorización para llevar la botella y el que lo permitió:

De: Rosa V. Urdaneta
Fecha: 17 de mayo de 2011 07:59
Asunto: Re: Mi taller en la Biblioteca
Para: Jacqueline Goldberg


si lo hacen escondiditos...


Rosa Virginia Urdaneta Suárez

Gerente

Biblioteca Los Palos Grandes

http://www.culturachacao.org/

móvil 0414-9346826

pin 222DCCDE

oficina 0058-212-3265722



El 16 de mayo de 2011 18:52, Jacqueline Goldberg <jgoldbergk@gmail.com> escribió:

Hola Rosa Virginia:

Una consulta: ¿se nos permitiría mañana descorchar en el taller una botella de vino, solo una? Pregunto porque sé que se trata de un espacio público, cultural.

Gracias.

Jacqueline

domingo, 29 de mayo de 2011

Igor Barreto, poeta documental

Invitado especial al Taller



Los libros de Igor Barreto, en su mayoría, llevan tras sus palabras precisas y punzantes, una profunda investigación. Él dice no saberse hasta ahora “poeta documental”. Pero lo es. Y el rótulo es un simple rótulo que poco importa. Valen sus horas de revisión de documentos de distinto tipo.
El pasado martes 17 de mayo nos hizo el honor de acompañarnos en nuestro taller de la Biblioteca de Los Palos Grandes y, haciendo uso de Google Earth y videos de YouTube explicó el proceso investigativo a través del cual llegó a su más reciente e inédito libro que gira en torno al monte Annapurna, mazico del Nepal, en la Cordillera del Himalaya, la décima cumbre más elevada del planeta.
La poesía documental está, sin que se revele demasiado, en libros de muchos poetas venezolanos. No hay inocencia en la escritura. Es mucho lo que se lee, se investiga, se pregunta, antes de llegar a algunos poemas.




Fotos: Cortesía de Gabriel Medina

El Arbol de Mango
Igor Barreto

Para venir a poseerlo todo
no quieras poseer algo en nada.

San Juan De la Cruz

El árbol de mango
es inmortal
y no necesita de lo humano.
Forma umbríos claros
en lo denso del monte
y ahí perdura.
La palma
podrá sostener al mundo,
pero el mango
ha aceptado
la oscura llamada del bien.
Porque no quería tener
algo en nada
se ha ido:
más allá de las dunas azules,
entre madroños y píritus
de negra espina.
Allí
donde dos ríos se unen
como semblantes de soledad.

Del libro: Tierranegra,
Premio Concurso de Literatura Mención Poesía 1993,
en Homenaje a Efraín Hurtado.

Origen del poema
Eso me lo contó Majín, y a mí me sorprendió mucho. El comenzó a hablar de los árboles como seres humanos, y como uno siempre tiende a separar la vida de los vegetales de la vida de los hombres, es una diferenciación muy común, pero profundamente; es una diferenciación un poco absurda. No porque los árboles aparentemente no se muevan, no tienen vida, o sea, he oído por ahí que las flores gritan cuando las arrancan. Lo cierto es que en una oportunidad él empezó a hablarme de la manera como se comportan los árboles, de las costumbres de los árboles. Me comenzó a hablar de árboles que yo siempre consideré que eran árboles de patio, árboles que convivían con uno, árboles resignados a un espacio humano. El me llevaba la contraria y decía que los árboles tenían sus propias costumbres y viajaban como viajan los hombres, viajaban solitarios porque los árboles viajan solos, nunca viajan acompañados, por lo menos estos árboles de los que hablaba Majín.
Me habló de las costumbres del mango, me dijo que el mango no necesitaba del calor humano, o sea, que este árbol despreciaba el calor humano, un árbol que nosotros siempre lo asociamos a algo tan entrañable, a la convivencia humana. De pronto decía Majín: "¿Usted quiere saber cómo usted va por ahí por esos montes y entra en una selva intricada y en el centro de ella hay un árbol de mango?, ¿cómo llegó ese árbol de mango ahí?", y yo decía: "¿cómo se mueven los árboles en esas extensiones, caminarán de noche, se irán a escondidas cuando nosotros dormimos?". Yo no sé; pero algo de eso ocurre y eso hace que ese árbol viva de manera tan solitaria y emigre, llega un momento en que el mango se cansa de la presencia humana y decide abandonarlo a uno. Hay un momento en que ese mango se cansó de la presencia de uno, se puso bravo o triste, quién sabe, y decidió irse.
Eso pasa en el limonero también, el árbol de limón es un árbol que siempre está asociado a los patios, al Limonero del Señor, del poema de Andrés Eloy Blanco, con aquella presencia tan caritativa salvando a Caracas de la peste, y resulta que el limonero a veces no es tan caritativo, llega un momento en que se molesta con uno y se va a vivir a otro lugar.
Leyendo a San Juan de la Cruz, hay una imagen que San Juan utiliza para hablar del místico, una imagen del pájaro solitario, un pájaro que cuando se posa al borde de un tejado siempre aparece en ese momento cuando ya la noche va a llegar y el sol ya se puso, o sea, ya desapareció en el horizonte y los últimos pájaros van a buscar abrigo. Esos son los pájaros solitarios que no buscan abrigo, lo que buscan es alejarse de los otros pájaros para que no los fastidien, así como estos árboles. Cuando un pájaro se posa al borde de un tejado y viene otro pájaro que no es solitario y se le para al lado, éste inmediatamente vuela y lo deja solo. Así decía San Juan que era el místico, un hombre que amaba estar solo, que esculpía la soledad, el tiempo de su soledad. Así, estos árboles. Así asocié el cuento de Majín con el disgusto de los árboles, cansados de compartir tanto tiempo con los hombres y que decidían experimentar y vivir la soledad.
Majín es un campesino que vive, debe vivir todavía, quién sabe, en el hato de La Trinidad del Arauca. Nunca supe su apellido; Majín es algo así como un mago, un hombre de una gran memoria, con muchas historias. Todo el mundo en ese hato, los demás llaneros y la gente que llegaba por ahí, cuando querían recordar algo, recurrían a Majín. Era la memoria de ese territorio. Yo lo visitaba muchas veces; él dormía sobre un cuero de ganado, como dormían antes los llaneros. Al cuero del ganado le decían billete, porque valía más que la carne. Muchas veces a las reses las despresaban y dejaban la carne tirada y se llevaban solamente el cuero, porque era el cuero lo que valía, era el billete.

Tomado del blog del poeta:
http://www.igorbarreto.blogspot.com/

sábado, 14 de mayo de 2011

TALLER EN CARACAS

EN LA BIBLIOTECA LOS PALOS GRANDES
(Alcaldía de Chacao)


Comenzamos el pasado 26 de abril con una sesión introductoria, discusión de conceptos y el abordaje de la poesía desde la realidad. Las dos siguientes sesiones fueron de trabajo intenso en el taller y de revelación del libro que cada quien va elaborando con las técnicas y la mirada propuesta. Lo que sigue son textos de algunos de los diez participantes realizados durante dos sesiones continuas.

EJERCICIO No. 1
Trabajo a partir de NOTICIAS


La Mano de Zeus

María Teresa Ogliastri

Si desaparece el relámpago
si ese rayo silente decide no volver
¿a dónde irán las luciérnagas a titilar el mensaje?

sobre la ciénaga seca
el cielo rojo incendia la montaña
y un dios encadenado
ruge dolor

Información:
"Desaparece" relámpago del Catatumbo
Ambientalistas venezolanos están preocupados por la desaparición, por un tiempo prolongado, de un singular fenómeno natural conocido como el relámpago del Catatumbo.
El relámpago aparece sobre los cielos del occidental estado Zulia, entre 140 y 160 noches por año. Cada vez que lo hace refulge por entre siete y diez horas continuas, con una frecuencia de 50 descargas por minuto y con una intensidad de hasta 400.000 amperios, de acuerdo con algunas mediciones científicas.
En el siglo XIX, el naturalista alemán Alexander Von Humboldt lo describió como "explosiones eléctricas que son como fulgores fosforescentes". Se trata de un fenómeno mundial excepcional, que forma parte también de la cultura y el folklore de los zulianos.
(Fuente completa: BBC)




Nota de natura
Claudia S. Sierich

Participar de una formación circular
y dar vueltas hasta morir exhausto.
Formarse masivamente en espiral
y circundar sin cesar en curioso y preciso trance

como una hormiga
en cualquier parte del mundo

Y reaccionar en cadena sin causa ni conocimiento
andar en rondas, volutas, serpentines, liberar
un aroma, incitar a otro, a cualquiera en el mundo
a que también ronde sin pena ni causa

como yo ayer
en cualquier parte del protocolo
Avanzar en hipnosis sacramental
seguido por miles, siguiendo a millones
abandonar lo evidente, dejar la forma conocida
y unirse al magnético ceremonial y voluptuoso
como si fuéramos a saber
por saber olvidado

Morir finalmente en algún impredecible
morir de muerte, geométricos
alucinantes y suicidas, morir del ritual
imantado y en espiral, el más poético
encontrado en los procesos mortuorios

del reino animal.




Información:
Hormigas recurren al espiral para concretar un hipnótico y masivo suicidio
Un extraño fenómeno entre las hormigas es la de participar en una formación circular y dar vueltas hasta que mueren exhaustas
Existe un raro y poético fenómeno entre las hormigas negras que consiste en formar, masivamente, un espiral y dar vueltas hasta que mueren exhaustas. Este funesto y geométrico trance se ha observado en poblaciones de hormigas alrededor del mundo e incluso se ha documentado varias veces en video.
Al parecer este peculiar comportamiento se debe a una bioquímica reacción en cadena de la que aun se desconoce la causa, y que provoca que una hormiga comience a andar en círculos. Acto seguido, libera un aroma que incita que otra hormiga la siga hipnóticamente y así hasta que pueden llegar a reunirse grupos de hasta millones de miembros que abandonan sus estructuradas tareas cotidianas para unirse al magnético ritual.
Finalmente, en algún punto, llega la muerte geométrica. No se ha confirmado si esta se debe a que las hormigas no pueden parar de caminar en medio de esta hipnosis colectiva y mueren exhaustas, o si más bien el espiral va cerrándose gradualmente hasta que se produce una asfixia masiva. Pero en cualquiera de los dos casos, las hormigas protagonizan una de los rituales más poéticos que se conocen en los procesos mortuorios del reino animal.
(Fuente: Pijamasurf)




Nos va muy bien así

Alba Lousinha

Nacer sola es lo común,
mas lo común no es parte de mi vida.

Cuarenta años compartidos.
Un marido, placer a tres voces,
A seis manos, a dos almas…

Más vale el amor contigo y con él
Que la independencia en soledad,
“nos va muy bien así”…

Una vida de circo: asombro,
miradas, ¡aplausos!

Trueque de trucos por comida…
para una araña siamesa
a la que sólo le falta
dar a luz una vida.


Información:
La historia de las siamesas indias casadas con un hombre hace 22 años
Las mujeres nacieron en Barsirhat, Bengala Occidental, India hace 39 años. Son siamesas: están unidas por la cintura, por lo que comparten hígado y aparato reproductor junto con tres piernas. Debido a esto, desde pequeñas aprendieron a caminar ayudándose con los brazos, por lo que comenzaron a ser conocidas como "las hermanas araña".
Ayara y Jayara Ratun tienen nombres artísticos: Ganga y Jamuna Mondal. Así recorren el país haciendo trucos y contando a los pobladores anécdotas de su vida, tan peculiar. Con el dinero que recaudan mantienen a su familia, que está formada por 22 personas.
Hace tiempo que médicos les confirmaron que hay chances de que sean separadas quirúrgicamente. Pero ellas se niegan a hacerlo, porque consideran que "les va muy bien así", tras cuatro décadas de ese modo.
Las siamesas están casadas con un hombre hace 22 años. Quedaron embarazadas y tuvieron a su hijo por cesárea, pero el niño falleció por complicaciones durante el parto. Para ellas, tener un hijo es una cuenta pendiente: aseguran que es lo único que les falta en sus vidas.
(Fuente: Infobae)





Pantera luminosa
Beatriz C. Calcaño

Inédita
con tus “nubes”
enmarcadas en piel
te mueves en la espesa selva de las islas
paraíso de animales por descubrir

¿Sabes que otra como tú
se pasea por el continente?

Pero eres única
allí protegida
en el verde
salvaje y agreste
corazón de Borneo


Información:
Científicos de EEUU constatan que la pantera nebulosa de Borneo es una nueva especie.
Un equipo de científicos estadounidenses ha descubierto que la pantera nebulosa que vive en las islas de Borneo y Sumatra constituye una especie de felino completamente nueva. Hasta ahora se creía que este enigmático habitante de la selva ecuatorial pertenecía a la misma especie que se encuentra en el sureste asiático.
La pantera nebulosa de Borneo tiene una pauta de pelaje con manchas grandes (“nubes”). La mayor extensión de bosques que alberga a la pantera nebulosa es el Corazón de Borneo, una región salvaje y agreste de 220.000 Km2 cubierta de bosque húmedo ecuatorial, situada en el centro de la isla.
(Fuente: El Mundo)




Centenario
Gabriel Medina

Cuando ya no tenga ojos
Cuando ya no tenga oídos
Cuando mi cerebro se tranque con algún residuo de materia gris,
Cuando me vuelva victoriana
Y levante mi mano al fascismo,
Cuando camine sonriente al altar,
Cuando lea la biblia
Cuando me sienta inferior a ti,
Cuando pierda la esperanza, la fe
Y no quiera ser olvidada
En fin:
“Cuando ya no pueda pensar, quiero que me ayuden a morir con dignidad.”

No me pidas que vele tu sueño,
Que calme tus miedos
No te atrevas a besarme
A abrazarme mientras cocino
A tararear de nuevo la misma canción,
No menciones que nos quisimos
Que vivimos
Que existimos
Que compartimos
Juntos alguna vez,
No envejeceré a tu lado,
No te veré morir,
Porque desde hoy:
“yo soy mi propio marido.”

“…Morir es lógico…”

Fuente:
Entrevista: un cerebro centenario Rita Levi-Montalcini premio nobel de medicina
"Cuando ya no pueda pensar, quiero que me ayuden a morir con dignidad"
El 22 de abril cumple 100 años Rita Levi-Montalcini. La científica italiana, premio Nobel de Medicina, soltera y feminista perpetua -"yo soy mi propio marido", dijo siempre- y senadora vitalicia produce todavía más fascinación cuando se la conoce de cerca. Apenas oye y ve con dificultad, pero no para: investiga, da conferencias, ayuda a los menos favorecidos, y conversa y recuerda con lucidez asombrosa.
"Decidí no casarme cuando era adolescente. Nunca habría obedecido a un hombre, como mi madre a mi padre"
Sobrada de carácter, deja ver su coquetería en las preciosas joyas que luce, un brazalete que hizo ella misma para su gemela Paola, el anillo de pedida de su madre, un espléndido broche también diseñado por ella. Desde sus ojos verdes vivísimos, Levi-Montalcini escruta a un reducido grupo de periodistas en la sede de su fundación romana, donde cada tarde impulsa programas de educación para las mujeres africanas.
(Fuente completa: El País)

viernes, 13 de mayo de 2011

TALLER EN CARACAS

EJERCICIO No. 2
El documento visual

En el segundo ejercicio del taller los participantes recibieron al azar una fotografía y sobre ella escribieron, sin detenerse en el autor, el contexto, sólo en la imagen como documento.


Luís González Palma, El Angel, 1992

Ángel de arcilla
Alba Lousinha

¿Por qué te rezo me preguntan?

Si tus rizos no destellan oro
Si no es de porcelana tu piel
Ni tus alas agitan el esplendor de la Gloria…

Yo respondo
Ese pelo, flequillo azabache, desborda candidez
Yo comprendo
Tus manos gritan pobreza
Yo intuyo
Tus ojos, ángel, tus ojos exhalan humildad

¿Eres reto o gesto inocente?

Ángel de arcilla noble,
Ante mi duda, yo pido
Me apartes de los que, vanamente, aun buscan la gloria en la opulencia.



Ángel latino

Ángel de arcilla
Ángel latino
Sin rizos de oro
Ni porcelana en el rostro


Háblame con la inocencia de tus ojos
Pacifícame
Que la pobreza de tu semblante me trascienda

Sean tus manos curtidas estandarte de nobleza
Y tu cuerpo abrazo que sosiega.



De fotógrafo desconocido

Oda en 4 frases y 1 pregunta a La Habana
—ensayo en negro y blanco —

Claudia Sierich

Como me hice, no volveria a hacerme.
Tal vez volvería a hacerme como me deshago.

Antonio Porchia

Como una ciudad poblada por invisibles te siento, como un indescifrable
igual a HM 03363 cualquiera, particular carroza del mañana desvencijado;
como el tiempo inverso y un asfalto anaranjado a cascajos
te deshaces al ritmo que te vas haciendo.

Te vas haciendo y te yergues al sesgo, en otra perspectiva, como en esta
postal que me hace extraño espejo, como un nombre singular abandonado
sabes, figuras verticales que se inclinan ante el mediodía y te fugas
y Lezama Lima cuando murmura del deseo.

Cumplimentar un fragmento en el bosque... ralo de piedra
y de cal, allí tus calles se alargan inclinadas como las mías
y mis anaqueles en esta imagen en negro y blanco más colorida,
toda una frase que se fue y vuela y tal vez vuelva.

Un oblicuo, un latente decir se despliega. ¿Cuál es el trato
de la palabra intercambiada en la esquina ante ventanas
cerradas, ventanas entreabriertas y otras como ojos
hambrientos en esta frondosa, sola claridad?



Luís Brito

Presagio
María Teresa Ogliastri

Mi madre está sentada en la terraza.
Las manos engarzadas estrujan un clavel sobre el regazo.
Este es su último verano con nosotros.
Un tremor invade su cuerpo al sentir la llamada.
La paloma agachada exhala un soplido.
Un mal presagio, dijo.
Intento tocarla y el ave salta.
Un bajo murmullo sale de su pecho.
Hay que dejarla tranquila,
no hace mal a nadie.
Pero debo sacarla.
Al sentir la amenaza elige el vacío.
El vuelo no llega
sólo la catástrofe.
En la calle no hay rastro.
Una pluma cae en remolino.
Algo de ella quedó adherido en mí.
Tiemblo si escucho el arrullo de una paloma.
Sólo hasta que mueve su pico
y se apresta a iniciar el cortejo
respiro aliviada y la bendigo.



Luís Brito

Manos
Beatriz C. Calcaño

Magas del deshacer
cada dedo era un truco

Poemas invitados, Antonio Simón Calcaño


Alguien dice
también las manos
narran la vida

Cuántas cosas cuentan tus manos
a qué se aferran
¿A una esperanza?
¿A una verdad?

tal vez repartieron recién
una caricia
un saludo

ellas
tus manos
reposan un rato
y cuentan cosas
que no siempre entendemos



Vivian Maier

Soy mirada
Verónica Gallego Mengod

Me miras

Acercas tu mano a la taza de café
Pero te detienes
en la mirada

Algo en mí te sorprende
te horroriza
te intimida

Me miras
Y sabes

Sabes quién soy

Saco grisáceo
—como todo en mi mirada

Imagen borrosa
Sabes quién soy

Me miras
Acercas tu voz a ese teléfono desgastado
Pero te detienes
en la mirada
Algo te sorprende
te horroriza
te intimida

Te estremeces recelosa
Por un segundo, tu sobresalto nos conecta
Me miras. Y te miro.

Soy mirada

Reflejo en tus ojos

Y todo transcurre igual
como si nada
transeúntes

Pero tú y yo no
Tú y yo nos detenemos

Yo soy sombra de reflejo
Yo soy temor en tus ojos
Yo soy quien capta esta imagen
Yo soy quien ve lo que sucede

Pero
no estoy
Nunca estuve

Nunca fui
mirada



Alexander Apostol

Ojos
Gabriel Medina

Ojos, veo ojos
Dientes, veo dientes
Facciones
Muecas
¿Cabezas de pescado?
¿Olor a salitre?
Puede ser, ¿es lo que ves?
¿y si no fuera así?
Cierto, tienen esa mirada al vacio, las bocas abiertas al último suspiro
Y cabezas, como de pescado,
Pero, acércate un poco
¿Y si no fueran pescados?
¿Lo ves?
Tristeza, miedo, la última escena grabado en sus ojos
¿No?
Mira con atención,
El de arriba tiene parpados, labios, nariz
El de la esquina pelo,
¿Imposible?
¿Qué te asegura que dios no colecciona cabezas humanas en un repisa?



Norman Parkinson, NY 1950

El grito que no oye la ciudad
Leisha Medina

Es el ruido, el tráfico
las voces de la calle
las que aplauden nustros pasos,
al salir de la gran ciudad

Creciente, radiante
se impone a la espalda de mis zapatos,
es un sueño hecho realidad,
correr libre, sin rastro.

Dejar las luces atrás
los rascacielos, y huir contigo,
llevarte a que seas la musa,
inspiracion de mi verdad.

Toma mi mano, en la calidez del grito
que corta el ruido
que apaga el sonido
que acalla lo que oyes de la ciudad,

Olvidalo todo y huye conmigo,
Nueva york nunca duerme, ni dormirá
atrapa mi abrazo,caverna de abrigo
no pienses que no hay nada más

Porque fuera de los límites de esta sociedad
Lejos de los ojos que observan sin parar,
están los tuyos ,que mas que amarme a mi
aman el grito: libertad


Esso Alvarez


Sueños de pega y polvo
Jessica Medina


Nacimos dueños de estas calles,
huyendo entre veredas y techos.
Sintiendo familia al vecino,
hermano que se cuida,
por quien se muere.
Despreciamos al desconocido
al que no lleva esta piel,
zapatos desgastados,
esta delgadez de muchos años.
Caminamos un pasado intacto,
historia única en distintos rostros,
“Sucesos de fin de semana”,
rostros de juventud,
con sueños de pega y polvo.

miércoles, 4 de mayo de 2011

¿Y qué hay del sentimiento?


¿Debería haberlo?


¿Es poesía el verso que describe


fríamente aquello que acontece?


Pero ¿qué es lo que acontece?



Chantal Maillard

Del libro Matar a Platón

domingo, 20 de marzo de 2011

TALLER EN MARACAIBO

Universidad Católica Cecilio Acosta (24 y 25 de febrero de 2011)
Sobre las lluvias
ocurridas en Venezuela a finales del 2010


Un hombre, en Santa Rosa, observa los daños
causados en su casapor la crecida del Lago de Maracaibo – REUTERS/Isaac Urrutia



Entre noviembre y diciembre del año 2010 se registraron en diez estados de la geografía venezolana devastadoras lluvias que dejaron una treintena de fallecidos, más de 70.000 damnificados y una memoria de dolor que no cesa. Albergues en infames condiciones fueron abiertos por doquier, muchos de ellos, en este primer trimestre del 2011, continúan funcionando como única respuesta a las respuestas gubernamentales que no llegan y quién sabe si llegarán.
El Taller de Poesía documental dictado en Maracaibo en los predios de la Universidad Católica Cecilio Acosta tuvo como tema central aquellas lluvias del año pasado que a nadie dejaron insensible. Cada participante tomó el filón que le era más cercano: la lluvia como fenómeno metereológico irrefrenable, los refugios y sus condiciones deshumanzantes, el horror de imaginarse en precarias situaciones. En apenas ocho horas de trabajo conversamos sobre la realidad, la literatura y la posibilidad de hacer poesía con los documentos aportados por la realidad. Se discutió el tema propuesto y cada participante escribió los poemas que siguen y que son muestra de cuán factible es una Poesía documental y su inevitable rostro de política, sociedad, cultura, país, memoria y vida.


Jacqueline Goldberg

sábado, 19 de marzo de 2011

POEMAS DE MARIA RONDON

NOTICIA: «33.000 damnificados por lluvias en Venezuela»

Foto: Noticias 24
Vecinos del sector Tamuquito de la parroquia Catia trasladan hoy, 1 de diciembre de 2010, sus pertenencias tras los destrozos causados por las lluvias de los últimos días en Caracas, Venezuela. Las lluvias que afectan al país suramericano desde septiembre y que se intensificaron la última semana han causado 25 muertos y obligado refugiar a 33.442 personas, según las últimas cifras oficiales dadas hoy por las autoridades. EFE/ David Fernández


Lluvias
Moverse rápido o no
ese es el sortilegio

La lluvia más fuerte
viene de mis ojos
todavía no sé si me muevo

Venía de la precariedad
precariedad alumbra precariedad
todo se derrumba

Siempre soñé caminar sobre el agua
(sin verle la cara a un Dios)
la navegación, la ola, el viento
ahora es arrastre de mí misma

Esta es la única vez que el obstáculo está afuera/
que el agua ladra/

No deja de ladrar, sin pausa
como un amor sin tierra,
pero con mucho espacio

Sin pausa / todo duele más/ Sin pausa
llueve

Cuatro que no aparecen
y yo encontrándome

El río siempre crece
Como un niño llora
llora

Esta es la única vez que el llano no viene
de mis adentros

Creo que está lloviendo, pero no sé de dónde
vienen los relámpagos.


El estado de alerta, es menos/más que un estado mental
nadie quiere saber lo que le viene a las espaldas
hasta que amenaza
y cuando viene del cielo no hay replicas
esperar o no
no importa
lo seguro es que vendrá (siguiendo)
seguido/todo duele más/ seguido
hasta el amor
(con aguas)
hasta las ganas
(sin sed)
¿Quiénes somos que hasta el agua nos duele?


Tengo que estudiar
Tango hambre
Tengo que comer
Tengo que limpiar
Tengo que cocinar
Tengo que lavar (me)
Tengo que hacer el amor
Tengo que enviar mensajes
Tengo que leer
Tengo que ver las noticias
Tengo que reflexionar sobre lo que no hago en mi país
(pero que me gustaría)
Tengo que amar
Tengo que hablar con mis amigos
Tengo que escribir
Tengo que ir a mi tertulia
Tengo que dar clases y recibirlas
Tengo tantas cosas
Tengo tanta vida
Llega la lluvia no importa mis –tengoque-
Ella –tieneque- a mí


NOTICIA: «Las lluvias más intensas en 40 años»

Foto: Noticias 24
Higuerote – Gobernación Miranda/Gregorio Marrero

Tener un corazón desbordado no es problema
y que no se alce cualquiera a referirse – es mujer-
como si yo atribuyese las no-gloria a todos los hombres.

El problema está en no saber nada, o pretender ser barca, con/sin río
la indulgencia está en no tener puertos en alcanzar como brotes
botones por estrellas.

El problema es que no hay luz
no hay agua
Y yo no quiero cerrar mis ojos
dejar de sentir (hacia adentro) mis ríos
Entonces sí, díganme que es por ser mujer
Per persistir hasta mi última vena
por volverme grito de mis hijos
latido de mi esposo
comida para el perro.


Entonces, sí, soy mujer
no me personaré, ni olvidaré
lo que sí puedo es ladrar
ladrar por estas aguas
hasta que mis hijos me escuchen

que no vuelven, pues ya no serán míos
pero que me escuchen
que no se les olvide que tienen madre

NO ME PERDONO ESO DE SABER NADAR
Y TODAVIA HABERME AHOGADO


Oración
Líbranos, Señor,
de encontrarnos
años después,
con nuestros grandes amores.
Cristina Peri Rossi

Ya la lluvia
se llevó mi pueblo
una vena
un sol
todos mis amores
¿Debo agradecer?
que me quiten otras salas
porque en las mías todavía
los veo
a todos
Irónicamente con lágrimas en los ojos.


NOTICIA: «Construyen refugios dignos…»

Foto: Noticias 24
Personas en un refugio de Caracas – REUTERS/Jorge Silva

La no- lluvia

“…¿ quién habrá de devolvernos los días negados?
¿ cómo zafarnos del arduo exilio?...”

Jacqueline Goldberg


Soy mi día
y todos los días
de mi vida
hasta que llueva/entre/ambos/mundos


La dignificación
es santidad
ley
¿ mini- apartamentos
o
estanterías?


Una inauguración
¿ de qué?
del destierro
¿ qué traje me puedo
poner?


La comida llega en ocaso
el hambre es auge


No permitas que se te desborde
una lágrima, ya hay mucha agua


La temporalidad
aquí
parece eterna


“a medida que…”
es un nunca /valor perdido
dignidad todavía tengo
pero no me tengo a mí
me fui con el río
porque mi puerto
sos vos
y no estás
me fui


La no-lluvia
es cuando no amanezco
hoy y todos los días
invitada por el río
hacia un eco
altaneramente profundo
como mi voz y vos


El río me invitó
y la tragedia está
en que me quise ir
con él.


NOTICIA:
«Presidente Chávez da refugio a damnificados en palacio de gobierno».


“…tendidos de cara a la niebla
soportaremos con cierta dignidad
la aviesa espera…”

Jacqueline Goldberg


El incansable abre sus puertas
a quienes no pueden más,
o prefieren perecer más que amotinarse
llovió, y fueron 25,
acuérdate 25.

La casa de sangre blanca
se llena de barrio
llovió
25-25


El incansable los ataja y cree dominar el des-tierro
sólo descansan los que han sufrido
somos mucho pueblo
la tierra es grande
la sangre no se nos pinta de blanco
llovió
25, acuérdate, 25

Si, sí nos dimos cuenta de que entramos y salimos
por la puerta de atrás
fuimos 25

los vivos que quedamos muertos.




Te doy hoy una palabra
destruida
para jugar
mañana
Nada hoy / Todo/( vos) mañana




No duermas / ¿Para qué duermes
No hay mundo / hoy,
No hay casa /si mañana
No duermas /nadie te verá
No hay sueños /despertar?
No duermas


Noticia: «Testimonio de una mujer sobreviviente»
(Grabación tomada de manera informal, para la recopilación de voces femeninas que sobreviven a desastres naturales. Información gracias a Orlando Rondón).

“…No quisiera que lloviera
te lo juro
que lloviera en esta ciudad
sin ti…”

Cristina Peri Rossi


Soy yo misma una lágrima
dependiendo de quien me vea
crezco
como manantial en centro sin desborde

Sin ti (vos)
La tinta se esconde y florece (sin querer)
nadie levanta la voz
pero tampoco se esconden

No me estoy escondiendo

Sólo no quiero ver el lugar donde-noestás-
no quiero ver lo que –nopuedesver-
menos quiero aceptar lo que –noaceptas-


llueve (me) tú
pero no quiero esta lluvia sola
vacía
así
como estoy
yo
¿viste?
Soy como la lluvia que tanto te gustaba
que te tragó
Soy –ahora-sinvoz-porvos-

viernes, 18 de marzo de 2011

POEMAS DE ANDREA BORJAS

NOTICIA: «Inundaciones en Sinamaica»

Foto El Nacional / Cortesía María Fabiola Morales


I

Trescientos damnificados
quedaron aquel noviembre
al ver la luz del sol.

Trescientos es la cifra
e incontables los lamentos desalojados
por las aguas.

La razón,
“No aguantó”.

El embalse que
contenía mi alma
sufrió una ruptura
y se desbordó.

El llanto
hecho lluvia
latía sin pausa
en mi pecho.

Y,
tras días enteros
de ver llover
mi alma,
la represa de tu imagen
se destruyó.

¿Recibirá apoyo
mi cuerpo humedecido
de tus besos?

¿Se secará de nuevo?
¿Rescatarán mi alma
que flota
a treinta metros de altura
sobre mi
casa hundida y
mis pertenencias perdidas?

Aquella mañana
encallaron deseos,
pero nadie imaginaba
que en el gris
de las nubes
a través
de la ventana,
la casualidad planificada
vaticinaba
una tragedia.

Noventa mil
deseos
se quedaron
sin decirse,
sin sentirse,
sin hogar.

Mientras
Algunos habitantes
de mi ser
piensan recuperar
lo que se pueda,
no queda nada
que perder,
y el tiempo sobra
en la espera
de ver escampar
mi alma inundada.

Desde ciudades vecinas
llegan insumos
cargados de olvido,
mañana será otro día,
y otro más vendrá.

Más,
mis recuerdos,
mis ojos inundados,
temerosos
seguirán temblando
si te sienten cerca,
de vuelta al diluvio.


II

Cayeron los muros
y se ahogaron sueños
que soñaban con el vuelo
y el agua los despertó.

Un murmullo matutino
gota a gota me acunaba,
creía soñarme
un mejor mañana.

Llueve una vez más,
una vez más
me calzo las botas,
salgo a trabajar,
debe haber pan en la mesa,
debo secarme el sudor
de la frente.

Olvidé en la cama
una humedecida esperanza
de un día de sol,
la idea de su brillo
es solo un destello
de nubes que solo crecen.
El murmullo crece,
lo escucho hacerse fuerte,
me dice “sólo duerme”,
zumba,
me distrae,
me abisma,
me contiene.

Algo se quebró a lo lejos
quizá mi voluntad ondeante
como ola de mar,
mar que se acerca,
mar embravecido
cargado de penas
arrastrando mis culpas.

Soñé que soñaba
que olvidé en la cama
una humedecida esperanza,
ahora mis sueños
flotan enmugrecidos
danzan silentes
entre lamento
y desolación.


Plan de emergencia activado

“Sinamaica
Sufre bajo las aguas”,
En tan solo unos días
Pasó de ser
Un pueblo de agua
A ahogar su llanto
En hogares de tela
Impermeando esperanza.

Ayer,
Las calles de Sinamaica
Se convirtieron
En un río sin compasión
Que apasionadamente
Se llevó todo a su paso.

En tan solo unos días
Tres personas
Perdieron
La
Vida.

“Una vida de trabajo
Arrastrada sin rumbo fijo”,
Ahora navega
Sobre mi casa,
Donde nunca
Mi canoa
Se atrevió a navegar.

“Toda mi vida
He vivido aquí
Y nunca había visto
Una inundación tan grande”
Tan grande el pesar,
Inunda kilómetros,
Infinito,
Inmesurable.

“El agua se la llevó”
Manifiesta su pena
Elvia Ríos
¿Cómo se mide una pena?
Contando cada vacío
Dejado en cada poblador.

“Hemos salido al paso
Con nuestros propios medios
Pero entre las aguas
Sabemos
Que contra Dios
No podemos
Luchar”.

jueves, 17 de marzo de 2011

POEMAS DE ADRIANA GOMEZ

Foto: Noticias 24
Un hombre, en Santa Rosa, observa los daños causados en su casa
por la crecida del Lago de Maracaibo – REUTERS/Isaac Urrutia

I.
Sale el sol,
Llora el cielo anunciando tragedia,
Con palos, piedras y lodo protesta la tierra.

Aumentan las aguas, disminuyen las esperanzas,
Desaparecen casas, se pierden personas,
El cielo no para, cae la noche.

Amanece de nuevo, se iluminan los temores
Un río de almas buscan donde encausar,
La Guaira o Caracas, ¿a dónde muevo mi hogar?


II.
Cielo claro, frío presente
Extraña lluvia, vida ausente.

Gorriones muertos, mirlos ahogados
Arkansas Luisiana ¿Que ha pasado?

Lecho de flores, cementerio clandestino
¿Habrá sido el humano o simplemente el destino?
Miles de aves, un mismo camino
Se desploman inertes, nada tiene sentido.

Calla la vida, reprime su canto
Juega la muerte, inicia el rapto.

Apocalipsis llanto y dolor,
Triste este día ha perdido su color.


III.
Alza el vuelo precioso gorrión
Danza en el cielo lleno de pasión.

Hermoso mensajero pregonero del amor
¿Qué ves en el cielo? ¿Qué te entristeció?

Vuela alto, vuela libre, vuela por mí
Lleva esperanza para apagar el dolor

Abre tus alas, cierra los ojos,
Pionero solitario, llora a tus hermanos caídos.
Llora, sufre, siente, pero viven gorrión querido.

No sucumbas al invierno frío, no calles lo que has sufrido,
Muestra tu luto a los estados unidos.
Levantate gorrión, la tragedia ha concluido.

miércoles, 16 de marzo de 2011

POEMAS DE PAOLA MUÑOZ

Foto Noticias 24
Personas en un refugio temporal en Catia – REUTERS/Jorge Silva

I.
“La emergencia se decreta
Y se previenen males”
El hombre y el hijo
corren tras el refugio,
No tienen tiempo de contar gotas.

El diez afecta a diez
multiplicados por diez;
Venezuela está al fondo
Y es hogar de peces;
el riesgo
es querer tener alas.

El niño escucha la fuente y digo:
El retraso del hombre está a deshora.


II.
Nosotros tres,
En el vértigo de la corriente,
sentimos el crujir de los cimientos.

La vaguada junta sus fuerzas,
hace retroceder y avanzar
¿a dónde?

“La Secreta Baja”
se acartona
en los pliegues de esta casa.

Nosotros tres
pensamos en una familia
como habitantes de este mundo;
nosotros tres
en La Secreta Baja,
nos entregamos al fenómeno,
nos entregamos, acaso,
a la esperanza, que,
a esta hora se desliza
terca y plateada
por la ventana rota
en la que serpentea el relámpago.

Hoy,
como hace días,
en nuestras cabezas rechinan
los gritos de los antepasados:
un abuelo pidiendo
que nos guardemos aquí
como un secreto vago.


III.
Mañana,
con esta voz que callada
se afianza y resiste
como el infortunio;
con el olor a café
que me viene de las memorias vivas
de aquello ya muerto;
con esta llovizna
que me inunda
honda y negra
negra y honda;
con esta decisión
de no abandonar los escombros,
me quedo aquí,
pensando en el hoy de mis días,
como un árbol que enraizado
se traga toda el agua que lo inunda.


IV.
La lluvia
borró toda huella.
Mis ojos abandonaron la inercia;
ya no hay interrupciones en esta visión.
El porvenir está debajo,
en esas fosas que nos igualan
con la minúscula comodidad
que da la muerte.

El lamento se sostiene.
Ojalá fuera débil como esta gota
que trata desesperada de sobrevivir
a la transparencia.
Empiezo a descreer.

Hoy evalúo mi luto,
soy tan opaca en esta casa sin huésped,
estoy tan ausente,
tan muerta como ellos,
sin embargo,
la vida me persigue hasta aquí.