viernes, 13 de mayo de 2011

TALLER EN CARACAS

EJERCICIO No. 2
El documento visual

En el segundo ejercicio del taller los participantes recibieron al azar una fotografía y sobre ella escribieron, sin detenerse en el autor, el contexto, sólo en la imagen como documento.


Luís González Palma, El Angel, 1992

Ángel de arcilla
Alba Lousinha

¿Por qué te rezo me preguntan?

Si tus rizos no destellan oro
Si no es de porcelana tu piel
Ni tus alas agitan el esplendor de la Gloria…

Yo respondo
Ese pelo, flequillo azabache, desborda candidez
Yo comprendo
Tus manos gritan pobreza
Yo intuyo
Tus ojos, ángel, tus ojos exhalan humildad

¿Eres reto o gesto inocente?

Ángel de arcilla noble,
Ante mi duda, yo pido
Me apartes de los que, vanamente, aun buscan la gloria en la opulencia.



Ángel latino

Ángel de arcilla
Ángel latino
Sin rizos de oro
Ni porcelana en el rostro


Háblame con la inocencia de tus ojos
Pacifícame
Que la pobreza de tu semblante me trascienda

Sean tus manos curtidas estandarte de nobleza
Y tu cuerpo abrazo que sosiega.



De fotógrafo desconocido

Oda en 4 frases y 1 pregunta a La Habana
—ensayo en negro y blanco —

Claudia Sierich

Como me hice, no volveria a hacerme.
Tal vez volvería a hacerme como me deshago.

Antonio Porchia

Como una ciudad poblada por invisibles te siento, como un indescifrable
igual a HM 03363 cualquiera, particular carroza del mañana desvencijado;
como el tiempo inverso y un asfalto anaranjado a cascajos
te deshaces al ritmo que te vas haciendo.

Te vas haciendo y te yergues al sesgo, en otra perspectiva, como en esta
postal que me hace extraño espejo, como un nombre singular abandonado
sabes, figuras verticales que se inclinan ante el mediodía y te fugas
y Lezama Lima cuando murmura del deseo.

Cumplimentar un fragmento en el bosque... ralo de piedra
y de cal, allí tus calles se alargan inclinadas como las mías
y mis anaqueles en esta imagen en negro y blanco más colorida,
toda una frase que se fue y vuela y tal vez vuelva.

Un oblicuo, un latente decir se despliega. ¿Cuál es el trato
de la palabra intercambiada en la esquina ante ventanas
cerradas, ventanas entreabriertas y otras como ojos
hambrientos en esta frondosa, sola claridad?



Luís Brito

Presagio
María Teresa Ogliastri

Mi madre está sentada en la terraza.
Las manos engarzadas estrujan un clavel sobre el regazo.
Este es su último verano con nosotros.
Un tremor invade su cuerpo al sentir la llamada.
La paloma agachada exhala un soplido.
Un mal presagio, dijo.
Intento tocarla y el ave salta.
Un bajo murmullo sale de su pecho.
Hay que dejarla tranquila,
no hace mal a nadie.
Pero debo sacarla.
Al sentir la amenaza elige el vacío.
El vuelo no llega
sólo la catástrofe.
En la calle no hay rastro.
Una pluma cae en remolino.
Algo de ella quedó adherido en mí.
Tiemblo si escucho el arrullo de una paloma.
Sólo hasta que mueve su pico
y se apresta a iniciar el cortejo
respiro aliviada y la bendigo.



Luís Brito

Manos
Beatriz C. Calcaño

Magas del deshacer
cada dedo era un truco

Poemas invitados, Antonio Simón Calcaño


Alguien dice
también las manos
narran la vida

Cuántas cosas cuentan tus manos
a qué se aferran
¿A una esperanza?
¿A una verdad?

tal vez repartieron recién
una caricia
un saludo

ellas
tus manos
reposan un rato
y cuentan cosas
que no siempre entendemos



Vivian Maier

Soy mirada
Verónica Gallego Mengod

Me miras

Acercas tu mano a la taza de café
Pero te detienes
en la mirada

Algo en mí te sorprende
te horroriza
te intimida

Me miras
Y sabes

Sabes quién soy

Saco grisáceo
—como todo en mi mirada

Imagen borrosa
Sabes quién soy

Me miras
Acercas tu voz a ese teléfono desgastado
Pero te detienes
en la mirada
Algo te sorprende
te horroriza
te intimida

Te estremeces recelosa
Por un segundo, tu sobresalto nos conecta
Me miras. Y te miro.

Soy mirada

Reflejo en tus ojos

Y todo transcurre igual
como si nada
transeúntes

Pero tú y yo no
Tú y yo nos detenemos

Yo soy sombra de reflejo
Yo soy temor en tus ojos
Yo soy quien capta esta imagen
Yo soy quien ve lo que sucede

Pero
no estoy
Nunca estuve

Nunca fui
mirada



Alexander Apostol

Ojos
Gabriel Medina

Ojos, veo ojos
Dientes, veo dientes
Facciones
Muecas
¿Cabezas de pescado?
¿Olor a salitre?
Puede ser, ¿es lo que ves?
¿y si no fuera así?
Cierto, tienen esa mirada al vacio, las bocas abiertas al último suspiro
Y cabezas, como de pescado,
Pero, acércate un poco
¿Y si no fueran pescados?
¿Lo ves?
Tristeza, miedo, la última escena grabado en sus ojos
¿No?
Mira con atención,
El de arriba tiene parpados, labios, nariz
El de la esquina pelo,
¿Imposible?
¿Qué te asegura que dios no colecciona cabezas humanas en un repisa?



Norman Parkinson, NY 1950

El grito que no oye la ciudad
Leisha Medina

Es el ruido, el tráfico
las voces de la calle
las que aplauden nustros pasos,
al salir de la gran ciudad

Creciente, radiante
se impone a la espalda de mis zapatos,
es un sueño hecho realidad,
correr libre, sin rastro.

Dejar las luces atrás
los rascacielos, y huir contigo,
llevarte a que seas la musa,
inspiracion de mi verdad.

Toma mi mano, en la calidez del grito
que corta el ruido
que apaga el sonido
que acalla lo que oyes de la ciudad,

Olvidalo todo y huye conmigo,
Nueva york nunca duerme, ni dormirá
atrapa mi abrazo,caverna de abrigo
no pienses que no hay nada más

Porque fuera de los límites de esta sociedad
Lejos de los ojos que observan sin parar,
están los tuyos ,que mas que amarme a mi
aman el grito: libertad


Esso Alvarez


Sueños de pega y polvo
Jessica Medina


Nacimos dueños de estas calles,
huyendo entre veredas y techos.
Sintiendo familia al vecino,
hermano que se cuida,
por quien se muere.
Despreciamos al desconocido
al que no lleva esta piel,
zapatos desgastados,
esta delgadez de muchos años.
Caminamos un pasado intacto,
historia única en distintos rostros,
“Sucesos de fin de semana”,
rostros de juventud,
con sueños de pega y polvo.

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